Historias vividas, historias contadas es un proyecto ambicioso que pretende salvaguardar la memoria colectiva de los pueblos, conservar sus raíces, consolidar su identidad, perpetuar sus tradiciones y costumbres, y todo ello a través de actividades intergeneracionales.
Los mayores transmiten sus historias de vida (anécdotas, tradiciones, costumbres locales, leyendas, etc.) a grupos de jóvenes que plasman esas enseñanzas en un libro.
La identidad de cada pueblo tiende a diluirse por la desaparición de la población autóctona, por el despoblamiento progresivo y por la llegada de población foránea. Con la desaparición de cada anciano se pierde una parte irrecuperable de la memoria colectiva.
Las instituciones públicas y privadas deben cooperar en la preservación de los bienes del Patrimonio Cultural de la Región.
Este proyecto, financiado por las diferentes Comunidades Autónomas, facilita espacios de intercambio y conocimiento entre generaciones y consolida la identidad regional.




